Inicio Blog Página 73

Fiscalía 14 viola el debido proceso y derecho a defensa en caso del periodista William Parra

0

Fiscalía 14 de la Unidad de Terrorismo ha violado el debido proceso y el derecho a la defensa en el caso del periodista William Parra: Tribunal Superior de Bogotá

Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CCAJAR)

Amparar el derecho al debido proceso y el acceso a la administración de justicia al periodista de TeleSur William Parra, ordenó el pasado 28 de agosto la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, luego que su Defensa del Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” presentara una tutela contra la Fiscalía General de la Nación y la Fiscalía 14 de la Unidad Nacional de Terrorismo por el desconocimiento de los derechos constitucionales fundamentales de petición, debido proceso, defensa, honra y buen nombre.

Así mismo ordenó que en un plazo de 48 horas luego de la notificación, la Fiscalía 14 mencionada, no sólo, dé respuesta a los dos memoriales suscritos por el Colectivo de Abogados en los que se le solicita la corrección de actos irregulares, así como la práctica de unas pruebas necesarias para ejercer de manera adecuada la defensa material y técnica, y que permita el acceso al expediente cuando sea necesario.

La defensa ha solicitado en varias oportunidades, se le facilite la copia espejo del computador de Raúl Reyes, del cual se ha extraído la “evidencia” del compromiso del periodista, lo que garantizaría luego de su análisis, la posibilidad de asistir a las indagatorias previstas siguiendo el debido proceso, sin que hasta el momento de presentación de la tutela, la Fiscalía se hubiera pronunciado al respecto.

Resulta inaudito que se haya querido hacer parecer que la ausencia o no asistencia del periodista a los llamados a indagatorias, sea por su falta de interés de aclarar los hechos, o por que quiere evadir la justicia.

Al respecto es bueno dejar claro que la defensa en repetidas oportunidades ha expresado que sin la garantía del debido proceso y el derecho a la defensa que incluye la entrega de las pruebas solicitadas y el acceso total al expediente, no se puede asistir a una indagatoria legal, lo que parece ser resaltado por el Tribunal que ha expresado que es necesario que la Fiscalía se pronuncie sobre estos tópicos.

La tutela fue presentada un año después que la Fiscalía abriera investigación en contra del periodista de TeleSur William Parra por el delito de rebelión el pasado 1 de agosto de 2008, ante la constante demora injustificada de las actuaciones tanto de la Fiscalía General de la Nación como de la Fiscalía 14 de la Unidad Nacional de Terrorismo, la cual, además de no permitir el acceso fácil al expediente, no ha dado respuesta a la fecha de la presentación de la tutela a los dos memoriales anteriormente mencionados.

Para el Tribunal es claro que “han sido violados los derechos al debido proceso y acceso a la administración de justicia que le asisten al accionante, pues no existe explicación alguna, para que la Fiscalía de conocimiento, no se haya pronunciado respecto a la procedencia o no de las pruebas solicitadas por la defensa”

De la misma manera, el Tribunal ordenó a la Unidad Nacional de Antiterrorismo, efectúe el seguimiento mensual de la gestión judicial y rinda el informe correspondiente a la Dirección Nacional de Fiscalías, según disposiciones impartidas por el Fiscal General de la nación, tanto el 9 de octubre de 2008, como el 7 de junio del presente año.

El Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” y el periodista William Parra, esperan que esta decisión contribuya para que prontamente, no sólo su honra y buen nombre sean restablecidos, para que se adelante un proceso con respeto a la Constitución y a la Ley y finalmente, para que la Libertad de prensa en Colombia deje de ser estigmatizada en razón de su labor profesional.

Tribunal Superior de Bogotá ampara el derecho de defensa y debido proceso de William Parra

0

Antecedentes:
1. El periodista William Parra, divulgó un comunicado el 28 de mayo de 2008, en el que denuncia lo que califica de persecución por parte de la Unidad de Terrorismo de la Fiscalía General de la Nación
Ver: http://fipcolombia.com/noticiaAmpliar.php?noticia=2230

2. La defensa de William Parra solicitó el 14 de agosto al Fiscal aplazar la diligencia de indagatoria, porque no tener garantías para ejercer su derecho de defensa.
Ver: http://fipcolombia.com/noticiaAmpliar.php?noticia=2337
A continuación el comunicado publicado por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.

Fiscalía 14 de la Unidad de Terrorismo ha violado el debido proceso y el derecho a la defensa en el caso del periodista William Parra: Tribunal Superior de Bogotá

Jueves 3 de septiembre de 2009, por Prensa – Colectivo

Amparar el derecho al debido proceso y el acceso a la administración de justicia al periodista de TeleSur William Parra, ordenó el pasado 28 de agosto la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, luego que su Defensa del Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” presentara una tutela contra la Fiscalía General de la Nación y la Fiscalía 14 de la Unidad Nacional de Terrorismo por el desconocimiento de los derechos constitucionales fundamentales de petición, debido proceso, defensa, honra y buen nombre.

Así mismo ordenó que en un plazo de 48 horas luego de la notificación, la Fiscalía 14 mencionada, no sólo, dé respuesta a los dos memoriales suscritos por el Colectivo de Abogados en los que se le solicita la corrección de actos irregulares, así como la práctica de unas pruebas necesarias para ejercer de manera adecuada la defensa material y técnica, y que permita el acceso al expediente cuando sea necesario.

La defensa ha solicitado en varias oportunidades, se le facilite la copia espejo del computador de Raúl Reyes, del cual se ha extraído la “evidencia” del compromiso del periodista, lo que garantizaría luego de su análisis, la posibilidad de asistir a las indagatorias previstas siguiendo el debido proceso, sin que hasta el momento de presentación de la tutela, la Fiscalía se hubiera pronunciado al respecto.

Resulta inaudito que se haya querido hacer parecer que la ausencia o no asistencia del periodista a los llamados a indagatorias, sea por su falta de interés de aclarar los hechos, o por que quiere evadir la justicia. Al respecto es bueno dejar claro que la defensa en repetidas oportunidades ha expresado que sin la garantía del debido proceso y el derecho a la defensa que incluye la entrega de las pruebas solicitadas y el acceso total al expediente, no se puede asistir a una indagatoria legal, lo que parece ser resaltado por el Tribunal que ha expresado que es necesario que la Fiscalía se pronuncie sobre estos tópicos.

La tutela fue presentada un año después que la Fiscalía abriera investigación en contra del periodista de TeleSur William Parra por el delito de rebelión el pasado 1 de agosto de 2008, ante la constante demora injustificada de las actuaciones tanto de la Fiscalía General de la Nación como de la Fiscalía 14 de la Unidad Nacional de Terrorismo, la cual, además de no permitir el acceso fácil al expediente, no ha dado respuesta a la fecha de la presentación de la tutela a los dos memoriales anteriormente mencionados.

Para el Tribunal es claro que “han sido violados los derechos al debido proceso y acceso a la administración de justicia que le asisten al accionante, pues no existe explicación alguna, para que la Fiscalía de conocimiento, no se haya pronunciado respecto a la procedencia o no de las pruebas solicitadas por la defensa”.

De la misma manera, el Tribunal ordenó a la Unidad Nacional de Antiterrorismo, efectúe el seguimiento mensual de la gestión judicial y rinda el informe correspondiente a la Dirección Nacional de Fiscalías, según disposiciones impartidas por el Fiscal General de la nación, tanto el 9 de octubre de 2008, como el 7 de junio del presente año.

El Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” y el periodista William Parra, esperan que esta decisión contribuya para que prontamente, no sólo su honra y buen nombre sean restablecidos, para que se adelante un proceso con respeto a la Constitución y a la Ley y finalmente, para que la Libertad de prensa en Colombia deje de ser estigmatizada en razón de su labor profesional.

Fuente:http://www.colectivodeabogados.org/Fiscalia-14-de-la-Unidad-de

ALERTA: Toma de emisora en Valledupar y amenazas contra director de noticiero en Barrancabermeja

0
Foto Tomada de contrastebca.blogspot.com

El ex alcalde de Valledupar, departamento del Cesar, Elías Ochoa, dos escoltas y seguidores, se tomaron la sede de la emisora Maravilla Estéreo, reclamando el derecho a réplica, en la mañana de hoy.  Un día antes, en el municipio de Barrancabermeja, región del Magdalena Medio, el periodista Alberto Santacruz Centeno, recibió una llamada amenazante de un presunto comandante del grupo paramilitar, Águilas Negras.

SUJETOS OCUPAN VIOLENTAMENTE EMISORA

En diálogo con la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, el comunicador Peber Guerra Gutiérrez señaló que a las 6:45 a.m, durante el noticiero “Maravilla Informa”, que analizaba la gestión de las últimas administraciones municipales, irrumpió en la emisora el ex alcalde Elías Ochoa, acompañado de dos escoltas, y de manera violenta exigió ejercer la réplica frente a los comentarios hechos en el programa.

Posteriormente, seguidores del político ocuparon el medio de comunicación.  A pesar de haber dado declaraciones al aire y finalizada la emisión del noticiero, el dirigente político insistía que continuara la transmisión para seguir exponiendo su punto de vista.

Peber Guerra y el director del noticiero, Carlos Quintero, observaron a varias personas armadas entre el grupo que ingresó a la estación, por lo que utilizaron los micrófonos para hacer un llamado a la Policía y solicitar protección.

Este episodio se registra en medio de un tenso ambiente electoral, un mes antes de los comicios a la Alcaldía del municipio.

La FECOLPER hace un llamado a los ciudadanos de Valledupar a la calma, reiterando el rol de los periodistas es recoger y transmitir diversos puntos de vista, así no siempre coincidan con intereses políticos particulares.  Igualmente, a los colegas que entiendan que pasada la contienda electoral, serán periodistas comunes y corrientes, evaluados por su trabajo informativo, equilibrado e imparcial.

LLAMADA AMENAZANTE

El periodista Alberto Santacruz Centeno, Director del noticiero Radiosucesos de la cadena radial RCN, en Barrancabermeja, recibió ayer una llamada en la que un hombre que se identificó como comandante del grupo paramilitar “Águilas Negras”, le recriminó no haber divulgado una información que le habían enviado y exigió una contribución económica.  “Soy un empleado.  No tengo dinero”, explicó el comunicador, al presunto paramilitar.

La FECOLPER repudia la amenaza contra el periodista en Barrancabermeja y anuncia que presentó el caso ante el Ministerio del Interior y organismos competentes.

A continuación, el comunicado de la Corporación de Periodistas de Barrancabermeja y el Magdalena Medio – CORPEMAG, afiliada a la FECOLPER:

CORPEMAG RECHAZA AMENAZAS CONTRA PERIODISTA DE RCN RADIO EN BARRANCABERMEJA

Nuevamente un periodista barranqueño es objeto de amenazas por parte de un hombre que se identificó como comandante de las Águilas Negras y quien inicialmente le reclama por no haber pasado una información y posteriormente le manifiesta que «como no colaboró con eso, ahora debe colaborar con dinero».  Concretamente le pide 10 pasajes de Medellín a la región.

Ante la negativa reiterada del periodista, le manifiesta que conoce perfectamente donde vive y donde trabaja, además de saber donde estudia su hija de 5 años.

En el transcurso de la llamada, el comunicador alcanzó a tomar su grabadora, poner en altavoz el teléfono y grabar la última parte de la comunicación, donde claramente se evidencia la amenaza contra él y contra la prensa.

Alberto Santacruz Centeno es un reconocido periodista de la región quien se ha desempeñado en su oficio por más de 20 años.  Actualmente es el Director del noticiero RCN Radio. Destacado por su profesionalismo e imparcialidad. El comunicador es miembro de la Asociación de Periodistas de Barrancabermeja, APB.

CORPEMAG hace un llamado a las autoridades para que investiguen los hechos y den con los responsables de estas amenazas contra la prensa en la ciudad y a la vez pedimos que garanticen la seguridad del comunicador quien ya puso el caso en conocimiento de las autoridades competentes.

Por su parte CORPEMAG hará la correspondiente denuncia ante la Federación Colombiana de Periodistas y ante la Federación Internacional de Periodistas, buscando la solidaridad para el colega.

 

JUNTA DIRECTIVA CORPEMAG

 

Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER


La FECOLPER representa a más de 1000 periodistas en 19 departamentos del país


Afiliada a la Federación Internacional de Periodistas, FIP


La FIP representa a más de 600 mil periodistas en 126 países

ALERTA FECOLPER: Otro periodista amenazado en Barranquilla

0
Foto tomada: google images

Jesús Rafael González Mercado, periodista del noticiero CV NOTICIAS de Telecaribe y del programa “Sesiones y Debates”, de la emisora La Voz de la Costa, fue víctima de una amenaza de muerte telefónica, el día de ayer, 26 de agosto.

En diálogo con la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, el colega informó que la recepcionista del CV Noticias atendió la llamada telefónica, en la que un desconocido profirió: “Dígale que se cuide, que lo estamos siguiendo y tiene los días contados”. Según González, quien cubre judiciales para el noticiero y aborda temas de la administración pública, no hay indicios del origen de esta amenaza, puesta en conocimiento de los organismos de seguridad y judiciales.

Con este nuevo hecho, ya son 25 los periodistas amenazados en el departamento del Atlántico durante este año, explicó Edgar Fontalvo, Vice Presidente de la Asociación de Comunicadores Sociales del Atlántico, ACSA, organización afiliada a la FECOLPER.

Desde comienzos de este año, el Secretario General Adjunto de la Federación Internacional de Periodistas, FIP, Francisco Audije, exigió a las autoridades, tanto de la ciudad como del gobierno nacional, la máxima protección para los periodistas amenazados en Barranquilla, tras conocerse un panfleto con una lista de periodistas (Ver:http://www.fipcolombia.com/noticiaAmpliar.php?noticia=3011).

El alto funcionario de la FIP, envió hoy una misiva dirigida a las autoridades departamentales, en las que asegura: (…) no parece que las amenazas sean investigadas a fondo, porque la única conclusión posible de esa investigación debería ser la inculpación, procesamiento y castigo de los culpables. El mismo gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, afirmó en un comunicado del pasado mes de julio: “No vamos a permitir que se intimide a la prensa. Serán implementadas las acciones necesarias para que se garantice el libre ejercicio del periodismo en el departamento”. Pero nuestra colega Angélica Obando, Presidenta de ACSA, (…) ha pedido resultados de esas investigaciones al gobernador y a la policía, sin que hasta el momento haya obtenido una respuesta satisfactoria”.

FECOLPER solicita a las autoridades regionales y nacionales que evalúen, de manera responsable, la crítica situación para la libertad de prensa en Barranquilla, para que adopten medidas efectivas.  Igualmente, recuerda que la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA, señala que amenazar a los comunicadores es una violación de sus derechos fundamentales, a la vez que coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada.

Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER

 La FECOLPER representa a más de 1000 periodistas en 19 departamentos del país

 Afiliada a la Federación Internacional de Periodistas, FIP

 La FIP representa a más de 600 mil periodistas en 126 países

ALERTA FECOLPER: Policía amenaza periodistas en Barranquilla

0
Foto tomada: google images

Con amenazas de muerte, el patrullero de policía Michael Avendaño intentó intimidar a Iván Darío Bernal, redactor de salud, y a Jairo Buitrago, reportero gráfico, del diario El Heraldo, cuando se disponían a cubrir una manifestación ciudadana en la mañana de hoy, 21 de agosto, en la ciudad de Barranquilla.

“Te voy a matar… me voy a grabar tu cara para joderte. Antes de un mes estás muerto”, fue la respuesta del uniformado al colega Bernal, luego de que le exigiera respeto durante un hostil requerimiento de identificación, mientras habitantes del barrio Campo Alegre realizaban una protesta. Ante la arbitraria situación, el fotógrafo Buitrago hizo un registro de la agresión. “Deja de tomarme fotos… a ti también te voy a matar”, gritó varias veces, mientras vociferaba palabras obscenas e intentaba raparle la cámara.

Otros uniformados intentaron calmar al agresor, tal como lo muestra la serie de gráficas tomadas por Buitrago, pero el policía Avendaño insistía en gritar “los voy a matar”, mientras señalaba a los dos periodistas.

Bernal y Buitrago denunciaron el hecho ante los superiores del patrullero Avendaño. Por su parte, la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, presentó la correspondiente queja ante la Procuraduría General de la Nación, en Bogotá.

FECOLPER rechaza esta nueva agresión contra la libertad de información en Barranquilla, ciudad donde más de 20 periodistas han sido amenazados en lo que va corrido del año. La conducta del patrullero Avendaño representa un grave incumplimiento de la obligación que tienen las autoridades de proteger a todos los ciudadanos, en sus derechos y libertades.

La libertad de buscar y recibir información, es un derecho fundamental contemplado en el artículo 20 de la Constitución Nacional. Adicionalmente, el artículo 73 señala que la actividad periodística gozará de protección para garantizar su libertad e independencia.

Angélica Obando, Presidenta de Asociación de Comunicadores Sociales del Atlántico, ACSA, organización afiliada a FECOLPER, declaró: “rechazamos la actitud de un policía que daña la imagen de toda una institución que debe proteger los derechos de los ciudadanos. No es aceptable que, en nombre de la Policía, una persona imponga su posición personal para impedir que los periodistas cumplan con su oficio. ACSA se comunicó con el Comandante de Policía del Atlántico, Henry Rubio, quien se apersonó de la situación. También pidió al gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, resultados en la investigación por las amenazas contra otros 19 periodistas en Barranquilla”.

Ejército restringe acceso a periodistas de Telesur

0
Foto tomada de www.telesurtv.net

El pasado 12 de agosto, el Ejército negó al equipo periodístico del canal de televisión Telesur el acceso a la base aérea militar de Palanquero, en Puerto Salgar (Cundinamarca). En el lugar se realizaba una sesión de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República con la presencia de varios medios de comunicación.

En la reunión se encontraba el recientemente posesionado ministro de Defensa, Gabriel Silva Luján, y tenía como fin discutir el acuerdo militar entre los gobiernos de Estados Unidos y Colombia mediante el cual se permite el uso de varias bases militares colombianas por parte del ejército norteamericano.

Según Vladimir Carrillo, corresponsal en Colombia de Telesur, cuando él y sus compañeros llegaron a cubrir el encuentro les fue permitido el acceso en el primer puesto de revisión. Sin embargo, luego los hicieron esperar y no los dejaron ingresar al lugar donde se encontraban los periodistas de otros medios de comunicación. Carillo le informó a la FLIP que esta negativa se presentó a pesar de que se habían inscrito en una lista del Congreso de la República en la que estarían los medios acreditados para asistir al acto.

La FLIP contactó a Adriana Vivas, directora de Comunicación Sectorial del Ministerio de Defensa, quien se encontraba en la base militar. Vivas afirmó que los medios de comunicación que estaban en la base habían sido seleccionados y convocados por invitación, y llevados en avión hasta el lugar. Por lo tanto, el cupo era limitado y no podían convocar a todos los medios.

Los periodistas de Telesur viajaron por su propia cuenta, por lo que Vivas después dijo a la FLIP que los periodistas de ese medio no podían ingresar a la base militar debido a que no se habían inscrito en la lista que para tal efecto tenía el Ministerio de Defensa.

Por: Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP)

El pasado 12 de agosto, el Ejército negó al equipo periodístico del canal de televisión Telesur el acceso a la base aérea militar de Palanquero, en Puerto Salgar (Cundinamarca). En el lugar se realizaba una sesión de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República con la presencia de varios medios de comunicación.

En la reunión se encontraba el recientemente posesionado ministro de Defensa, Gabriel Silva Luján, y tenía como fin discutir el acuerdo militar entre los gobiernos de Estados Unidos y Colombia mediante el cual se permite el uso de varias bases militares colombianas por parte del ejército norteamericano.

Según Vladimir Carrillo, corresponsal en Colombia de Telesur, cuando él y sus compañeros llegaron a cubrir el encuentro les fue permitido el acceso en el primer puesto de revisión. Sin embargo, luego los hicieron esperar y no los dejaron ingresar al lugar donde se encontraban los periodistas de otros medios de comunicación. Carillo le informó a la FLIP que esta negativa se presentó a pesar de que se habían inscrito en una lista del Congreso de la República en la que estarían los medios acreditados para asistir al acto.

La FLIP contactó a Adriana Vivas, directora de Comunicación Sectorial del Ministerio de Defensa, quien se encontraba en la base militar. Vivas afirmó que los medios de comunicación que estaban en la base habían sido seleccionados y convocados por invitación, y llevados en avión hasta el lugar. Por lo tanto, el cupo era limitado y no podían convocar a todos los medios.

Los periodistas de Telesur viajaron por su propia cuenta, por lo que Vivas después dijo a la FLIP que los periodistas de ese medio no podían ingresar a la base militar debido a que no se habían inscrito en la lista que para tal efecto tenía el Ministerio de Defensa.

La muerte de Jaime Garzón y el asesinato de la libertad de expresión en Colombia

0
Imagen tomada de Elespectador.com

Por: Claudia Julieta Duque
Periodista investigadora

Quisiera comenzar esta charla con una aclaración necesaria: no voy a hablar sobre el Jaime Garzón que recordamos y aún lloramos en Colombia: el Jaime Garzón genial, irreverente, lúcido y crítico, el Jaime Garzón vivo, cuyas mil facetas, personajes y frases punzantes están presentes en la memoria y la conciencia nacionales, muy a pesar de que sus asesinos lo silenciaron para siempre una madrugada de hace ya diez años.

No puedo hablar sobre él, porque con Jaime Garzón, el vivo, no tuve amistad alguna ni anécdota que compartir, más allá de una fiesta de Caracol en el año 95 que él transformó en otro espacio para el humor.

No conocí a Jaime Garzón, el vivo, y sin embargo diez años después de su muerte me arriesgo a decir que quizás a nadie como a mí la muerte de Jaime Garzón le ha afectado tanto y con tanta continuidad en el tiempo.

Porque aquello que denominamos el “caso Jaime Garzón” se ha convertido para mí en lo que Borges llamaría una página justificativa de mi destino, la cual, contrario a Borges, difícilmente me atrevería a leerle a un amigo, aunque mis amigos estén cansados de escucharme hablar y sufrir este tema.

Y es que una de las más aberrantes consecuencias del caso Garzón en mi vida ha sido el silenciamiento, que hoy quiero romper para hablar sobre el asesinato de la libertad de expresión en Colombia, cuyo punto máximo lo representó, precisamente, el magnicidio del periodista y humorista Jaime Garzón Forero el 13 de agosto de 1999.

Quiero agradecer el espacio que me brindan los estudiantes de la Universidad del Rosario para compartir mi análisis sobre la muerte de Jaime Garzón y lo que ésta representó para el periodismo.

Para ello debemos comenzar por aceptar que en Colombia nunca ha existido libertad de prensa, y el asesinato de cientos de colegas, así como el cierre de decenas de medios de comunicación, así lo demuestra.

Me refiero a libertad de prensa como el derecho a investigar e informar sin interferencias, presiones, censuras, obstrucciones, amenazas o ataques directos.

Sin embargo, sí ha habido períodos de nuestra historia en los que el país ha gozado de una relativa libertad de expresión, entendida ésta como la libertad de todo individuo a expresar sus opiniones y pensamientos y el derecho a no ser molestado por ello.

Uno de esos períodos lo representó la década en que Jaime Garzón estuvo presente en los medios masivos de comunicación: él surgió a finales de los años ochenta como un oasis de risas en medio de un país silenciado y acallado, con miles de víctimas y llantos.

Sus personajes jamás fueron banales. El común denominador de Néstor Elí, Inti De La Hoz, John Lenin, William Garra, el Quemando Central, Dioselina Tibaná, Heriberto De La Calle y tantos otros, es su mensaje cargado de contenido y crítica al poder, a los poderes, que con armas o sin ellas, pero gracias a ellas, han construido un proyecto de país excluyente y violento.

Durante diez años, Jaime Garzón logró audiencias inimaginables para sus denuncias a través del humor crítico, un género que fue asesinado con él.

Y esto del rating es importante no sólo como medición, sino por el impacto de los personajes de Garzón en el imaginario nacional.

Fue la primera y única vez en la historia del país que el mensaje crítico caló tan hondo, y por ello coincido con Antonio Morales, quien asegura que si Jaime Garzón no hubiera sido silenciado en agosto de 1999, tarde o temprano otras balas lo habrían matado.

Para el momento en que Garzón fue asesinado, en Colombia comenzaba a esbozarse el proyecto político paramilitar, que ya había logrado el control social en gran parte del país y ahora se perfilaba ambiciosamente hacia el poder nacional.

Indudablemente el mensaje de Jaime Garzón era una cortapisa para ese proyecto, que alcanzó la Presidencia en el año 2002.

En otros países se necesitaron dictaduras, pero en Colombia un voto popular cooptado, corrompido y coaccionado le abrió paso a la consolidación de un modelo autoritario, que hoy intenta autodenominarse como estado de opinión, cuya gran diferencia con los gobiernos anteriores no es la prevalencia de prácticas mafiosas en todos los estamentos del quehacer nacional, sino el hecho de que esas prácticas entran y salen por los sótanos de la Casa de Nari: corrupción, destrucción social o moral del oponente, caciquismos, clientelismos y una larga lista de etcéteras.

No dudo en calificar el asesinato de Jaime Garzón como un crimen de Estado, no sólo porque en él participaron militares activos de alto rango, sino porque alrededor de su muerte se configuró una estrategia para mantener el caso en la impunidad, en la que participaron miembros de organismos de seguridad del Estado, concretamente del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), de la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y otras entidades.

El 18 de agosto de 1999, cinco días después del crimen de Garzón, varios periodistas nos reunimos en la sede de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) para pensar qué hacer ante ese dolor que nos desgarraba y ante ese vacío imposible de llenar.

Algunos hablaron de imprimir camisetas con la imagen de Heriberto, el lustrabotas; otros de hacer botones con la imagen de Garzón y llevarlos puestos hasta que el caso se resolviera en la justicia.

Yo propuse constituirnos en parte civil afectada, así como la firma de un derecho de petición a través del cual solicitaríamos al entonces fiscal general, Alfonso Gómez Méndez, la investigación de todos los hechos que para ese momento se ventilaban en los medios y que vinculaban a generales de alto rango con el crimen.

Mis propuestas se debieron a que tanto ayer como hoy he sostenido que el único seguro de vida que puede comprarse la libertad de prensa en este país es el seguro de la justicia, del fin de la impunidad en los crímenes contra periodistas.

Nada sucedió, y un año después el panorama para el periodismo era tan sombrío que el informe de la FLIP tituló “la guerra impactó como nunca al periodismo”.

En el año 2000, conocí a Alfredo Garzón, caricaturista de El Espectador y hermano de Jaime, y le propuse la entrega de un poder para que el abogado Alirio Uribe, del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, lo representara en el proceso.

De esa manera, yo buscaba tener acceso al expediente y empezar a investigar. Cuando llegamos al caso, la Fiscalía tenía a dos personas presas por el homicidio, víctimas de un montaje elaborado por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Al año siguiente tuve que exiliarme por primera vez, tras haber sido víctima de un secuestro, un robo, múltiples amenazas y seguimientos en vehículos que resultaron pertenecer al DAS.

En el año 2003 compartí los resultados de mi investigación con Hollman Morris y lo apoyé activamente en la elaboración de un documental sobre el caso Garzón. Como resultado de este trabajo, las amenazas se reactivaron.

En marzo del 2004 un juez condenó a Carlos Castaño a 38 años de prisión como coautor del homicidio, absolvió a los sindicados de ser los autores materiales y ordenó la investigación contra diez funcionarios del DAS que participaron en el montaje.

Entre ellos sobresalía Emiro Rojas Granados, subdirector nacional de la administración de Jorge Noguera, quien a raíz de esa sentencia y mis denuncias nos denunció a Alirio Uribe y a mí por injuria y calumnia.

Alirio salió avante en cuestión de meses, pero en mi caso sólo tras cinco años fui precluida por la Fiscalía General de la Nación.

Otro funcionario, Alfonso Guarnizo Alfaro, fue ascendido y condecorado días después de la captura de alias Bochas y terminó pensionado por el DAS. Ninguno de ellos ha sido investigado aún, pese a que en diciembre de 2005 la sentencia del Juez Séptimo Penal Especializado fue confirmada.

A cambio, días después de la sentencia de marzo de 2004 el DAS creó el tenebroso Grupo de Inteligencia Estratégica 3, G-3, y a finales de ese año, fui obligada a un segundo exilio, gracias a las labores de inteligencia ofensiva que el G-3 ejerció contra mí y mi hija durante todos esos meses.

Durante ese período comenzó la reducción en las cifras de asesinatos de periodistas, en lo que el gobierno ha dado en calificar como un gran triunfo de la seguridad democrática y la FLIP como una “buena noticia”.

La disminución en las cifras de homicidios está fundamentada en dos elementos básicos: la puesta en marcha del Programa de Protección a Periodistas del Ministerio del Interior, y el hecho de que ahora sólo se incluyen en las estadísticas los asesinatos de colegas cuya ocurrencia obedece a “razones de oficio”.

Frente al primer factor, el Programa de Protección, es claro que su puesta en marcha ha incidido en una mayor protección física de los periodistas, pero no tanto así en un mayor ejercicio de la libertad de prensa en Colombia.

Basta con mirar los dos últimos informes de la FLIP sobre el tema, y la comprobación de que los esquemas de protección se han convertido en un mecanismo de control y espionaje que, a cambio de preservar nuestras vidas, socava nuestras más elementales libertades y derechos.

Frente al segundo, esto es, las razones de oficio, es claro que durante la última década varios de los ataques contra periodistas han sido disfrazados como asesinatos pasionales, atracos, delincuencia común, etc.

Un ejemplo de ello lo constituye el atentado que sufrió William Parra hace unos cuatro años: varias puñaladas, robo del vehículo, etc. Su caso no hace parte de las cifras sobre violaciones a la libertad de prensa del año 2005.

Desde la misma perspectiva, el caso de Jaime Garzón también podría ser entendido como un homicidio por razones diferentes a las del oficio, pues Garzón fue asesinado no sólo por su irreverencia y su trabajo crítico, sino por su labor de intermediación en secuestros, mediante la cual logró más liberaciones de secuestrados que cualquier Grupo Gaula o Únase del país, y por la cual el entonces gobernador de Cundinamarca, Andrés González le pagaba cinco millones de pesos mensuales.

Curiosamente, Andrés González hoy repite como gobernador y tiene como asesor de seguridad al ex general Jorge Enrique Mora Rangel, con quien Garzón sostuvo una aguda polémica por su labor humanitaria, la cual además fue la razón para que varios columnistas de prensa lo vincularan con el crimen del periodista.

Pero más allá de las cifras, resulta obvio que para medir la libertad de expresión en Colombia es necesario analizar la posibilidad que tienen de ser escuchadas y difundidas las opiniones minoritarias, porque no tiene ningún mérito su medición desde la divulgación de las mayorías mediáticas, políticas, económicas y sociales. ¿Dónde están quienes opinan distinto en Colombia? ¿Cuántos de ellos y ellas pueden dar a conocer sus pensamientos sin ser presionados, amenazados, amedrentados? Ustedes dirán que ahí están los ejemplos, a través de las columnas de Daniel Coronell, Felipe Zuleta, Antonio Caballero, Cecilia Orozco, Ramiro Bejarano, entre tantos otros.

No obstante, basta con leer los comentarios que acompañan a sus columnas en las páginas de internet y las reacciones y amenazas que éstas generan, para comprender el ambiente restrictivo en que se intenta ejercer la libertad de expresión hoy en el país.

Hace cinco años a uno lo llamaban por teléfono para decirle que se había metido con el que no era, y para anunciarle anónimamente una nueva sentencia de muerte. Cosas similares se las dicen a uno cuando da ponencias que no gustan a alguien del público, o entrevistados molestos con el trabajo periodístico.

Para poner un ejemplo de lo anterior, quisiera hablarles del colega Rodrigo Silva, de Caracol Radio, quien en mayo del 2008 hizo una pregunta un tanto irreverente durante una rueda de prensa entre el presidente Uribe y la canciller alemana Ángela Merkel.

El presidente tomó la palabra para decirle a Rodrigo que el deber del periodista es defender las instituciones y la seguridad democrática, en una velada amenaza que ni siquiera fue registrada como tal porque los periodistas nos hemos acostumbrado a ese tipo de mensajes. Un año después, Rodrigo sufre una grave situación de acoso y persecución que comenzó la misma noche en que Álvaro Uribe lo increpó por sus cuestionamientos.

Hoy, se nos imparten clases de periodismo desde el Palacio de Nariño, y los funcionarios públicos sientan cátedra sobre qué deben cubrir y dónde deben ubicarse los periodistas para poder ser considerados como tales. No hay sino que analizar el caso Hollman Morris para entender de qué estamos hablando.

Jaime Garzón fue asesinado cuando Álvaro Uribe apenas tenía un 0.07 por ciento de intención de voto en las encuestas y llevaba apenas tres meses de haber regresado al país después de sus estudios en Oxford.

Para entonces, sólo un puñado de personas, entre ellos el general Rito Alejo del Río, pensaba en él como futuro presidente de la República.

Él mismo ha dicho que gran parte de su éxito lo consistió la captación favorable de opinión pública. ¿Cómo es posible que en estos años el uribismo se haya consolidado como el gran formador de opinión en el país? ¿Qué pasó entonces?

Lo primero que pasó fue el homicidio de Jaime Garzón. No estoy diciendo aquí que Álvaro Uribe sea responsable de su asesinato, pero no me cabe duda alguna al afirmar que sí lo es el proyecto político que llevó a Uribe a la Casa de Nari.

Por ello, para encontrar a los verdaderos asesinos de Jaime Garzón, esto es, a los autores intelectuales y determinadores del crimen, hay que hurgar profundo y buscar en el proyecto uribista, porque si Jaime Garzón siguiera vivo Álvaro Uribe no sería hoy presidente de la República.

Muchas gracias.

Preocupantes condiciones de vida de los periodistas

0

Los periodistas de Colombia, que son los informadores de la sociedad y columna vertebral de la democracia, presentan condiciones de vida preocupantes, especialmente en cuanto a aspectos laborales y de seguridad, situación que puede ser adversa para la sociedad, porque la calidad del trabajo periodístico no será la mejor.

Así lo estableció una investigación desarrollada por la Federación Colombiana de Periodista Fecolper-, entidad que agrupa a más de 1.300 periodistas de 28 organizaciones regionales localizadas en 24 departamentos del país.

Los resultados de esta investigación serán presentados durante la II Asamblea Nacional de Fecolper, evento que se realizará en el Centro Cultural del Oriente de Bucaramanga, entre hoy viernes 7 y mañana sábado 8 de agosto.

Así lo informó el presidente de Fecolper, Eduardo Márquez, quien expresó que la mencionada investigación arrojó resultados sorprendentes. Por ejemplo, el 70% de los periodistas del país ganan mensualmente entre 200 mil y 800 mil pesos, cuantía que es menor a la de un obrero calificado y un poco más que un trabajador no calificado, y la mayoría de los casos no se trata de salario, sino de ingresos globales.

Otro resultado de este estudio es que cerca del 80% de los periodistas no tiene seguro de vida, ni seguridad social y la mayor parte de ellos venden publicidad para subsistir.

“El caso de la seguridad social en los periodistas es preocupante, porque sólo se afilian al momento de firmar contrato con las Alcaldías, Gobernaciones u otras instituciones oficiales, pero después no siguen pagando seguridad social y quedan desamparados”, indicó el Presidente de Fecolper.

Este estudio, que consistió en una encuesta aplicada a 1.100 periodistas en 24 departamentos del país, también arrojó que cerca de la mitad de los periodistas tienen un solo contrato, ya sea a término indefinido o a término fijo.

“En general, la radiografía de la situación de los periodistas en Colombia es preocupante para la sociedad, porque los ciudadanos toman decisiones con base en las informaciones entregadas por los periodistas, y si las condiciones de vida y de trabajo de los comunicadores no son buenas, entonces la calidad de sus noticias tampoco pueden ser buenas y por consiguiente las decisiones de los ciudadanos no podrán ser las más acertadas”, explicó Eduardo Márquez.

El mejor periodismo de Latinoamérica,Por parte, el Presidente de Fecolper señaló que el caso del periodista en Colombia es paradójico y contradictorio, porque se tiene el mejor periodismo de América Latina, porque así lo demuestra la profundidad de sus investigaciones y trabajos.

Sin embargo, los periodistas colombianos tienen las condiciones de vida y de trabajo más pobres de América Latina.

Además, el tema de la venta de publicidad lleva a que los periodistas tengan que pagar para trabajar, porque deben alquilar espacios en radio o televisión para hacer sus programas.

“Este fue un invento que nació en Todelar Cali, en 1970, y se extendió a todo el país y el resto de América Latina, negocio que resultó muy atractivo y lucrativo para los propietarios de medios de comunicación”, dijo Eduardo Márquez.

Se incrementa la agresión a periodistas
En cuanto a la seguridad de los periodistas, el dirigente gremial manifestó que contrario a lo que dice el Gobierno, en los dos últimos años se ha asesinado en el país a cuatro periodistas y 54 han sido víctimas de agresiones como amenazas, destrucción de material, golpizas, acoso judicial y acoso físico, lo que representa un incremento de 10 casos respecto al año pasado.

“Hace un mes el Embajador de Colombiana en Bruselas citó a una rueda de prensa e informó que en Colombia desde hace dos años no se asesina a periodistas y las condiciones de seguridad son óptimas.

Sin embargo, un delegado de Fecolper, presente en la rueda de prensa, desmintió la información del funcionario y demostró que el año pasado fue asesinado un periodista en el Huila y este año han sido asesinados tres periodistas más por el ejercicio de su profesión”, dijo Eduardo Márquez.

También expresó que de acuerdo con los resultados arrojados por la investigación realizada por Fecolper, los principales responsables de agresiones a los periodistas son las Fuerzas Armadas; siguen los empleados públicos de altos cargos, los políticos, los paramilitares, las guerrillas y narcotraficantes.

“Esto es una sorpresa porque se creía que en un país en guerra como Colombia, los mayores agresores de la prensa serían los grupos ilegales”, dijo el directivo.

De otra parte, el Presidente de Fecolper llamó la atención sobre las personas que hacen periodismo perjudicial o inconveniente para la sociedad, cuyos trabajos bordean la injuria y la calumnia en la medida en que se meten con la vida privada de los ciudadanos, especialmente de personalidades y servidores públicos.

Sin embargo, expresó que estos periodistas perjudiciales tienen una característica muy particular, y es que tienen altísima sintonía en las emisoras o muchísimos lectores en prensa escrita, porque el grueso de la opinión pública resulta ser cómplice de ese tipo de periodismo, por el morbo, el chisme y el amarillismo.

“Si la opinión pública se queja de los malos periodistas, lo que debe hacer es castigarlos, no escuchando sus programas de radio, ni leyendo sus escritos ni viendo sus programas de televisión”, dijo el dirigente gremial.

II Asamblea Nacional de Fecolper
A la II Asamblea Nacional de Fecolper asisten 90 delegados que sesionarán en el Centro Cultural del Oriente de Bucaramanga. El objetivo de esta reunión es evaluar los dos primeros años de funcionamiento de la organización, con el fin de identificar sus logros para fortalecerlos y poner al descubierto sus debilidades para superarlas.

Durante este evento se elegirá nueva junta directiva y se hará una reforma estatutaria de Fecolper.

Eduardo Márquez enumeró una serie de logros alcanzados por Fecolper, especialmente en lo relacionado con la elaboración de un discurso coherente desde la provincia hacia los centros de poder, lo que ha permitido a la entidad convertirse en interlocutor válido antes instancias del poder ejecutivo, legislativo y judicial, lo mismo que ante grupos armados ilegales.

También se logró incluir a Fecolper en el Comité de Protección a Periodistas del Ministerio del Interior y contar con el apoyo de la Federación Internacional de Periodistas -FIP-, para brindar seguridad a periodistas amenazados.

Entre las debilidades más notarias de esta organización, es que “nos falta fortalecer el tema de las condiciones laborales de los periodistas en el país, porque la mayor parte de los afiliados a Fecolper reciben sus ingresos por la venta de publicidad, con el agravante de que muchas veces son las fuentes las que dan la publicidad, lo que no es conveniente para el periodismo”, dijo Eduardo Márquez.

También dijo que los periodistas “graduados” en la ‘Facultad de comunicaciones de San Andresito’ es otro tema que afecta la verdadera profesión de periodista. Sin embargo, el Artículo 20 de la Constitución Nacional permite que cualquier persona pueda ser periodista, y eso no se puede modificar porque está amarrado a la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

Calidad de vida de los periodistas
Para mejorar las condiciones de vida de los periodistas, Fecolper planea intervenir con acciones concretas que permitan solucionar parte de la problemática que los afecta, como la implementación de planes de vivienda, salud, seguridad social, acuerdos de distribución de publicidad con los gobernantes municipales y departamentales y propiciar la consolidación de empresas constituidas por periodistas.

“Esos temas se tratará en la II Asamblea Nacional, para dejar sentadas las pautas de ese tipo de acciones que permitan a las organizaciones de periodistas responder por las necesidades diarias de sus afiliados”, dijo el Presidente de Fecolper.

FECOLPER se une a protesta del Círculo de Periodistas de Valledupar, CPV

0
Foto tomada: google images

La Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, se une a la exigencia de respeto que le hace su organización afiliada, el Círculo de Periodistas de Valledupar, al Fiscal 16 Local de Valledupar, Iván Javier Rodríguez Bolaño, quien agrediera verbalmente al colega Miguel Aroca Yepez, el pasado 29 de julio.

FECOLPER estará pendiente del desarrollo de estos indeseables hechos”, declaró Eduardo Márquez, Presidente de FECOLPER. “La desmedida exaltación verbal de funcionarios públicos, se está convirtiendo en una habitual actitud que, desafortunadamente, termina por alimentar el ambiente general de intolerancia”.

A continuación el comunicado del Círculo de Periodistas de Valledupar:

El Círculo de Periodistas de Valledupar, CPV y el gremio, en general, de esta zona del país, rechazamos la actitud desmedida del señor Iván Javier Rodríguez Bolaño, Fiscal 16 Local de Valledupar, quien el reciente miércoles 29 de julio, con insultos y amenazas de propinarle cachetadas, intimidó al veterano periodista de radio MIGUEL AROCA YEPEZ, quien por varios años ejerce esta profesión en la emisora Radio Guatapurí, de esta capital.

De acuerdo a lo expuesto por el comunicador, los hechos se suscitaron puesto que al señor Fiscal se le han hecho algunos cuestionamientos en la emisora, por el proceso en contra de la ex alcaldesa del municipio de Becerril, Nancy  Bueno Yancy, donde el señor actúa procesalmente.

Por su parte el comunicador Aroca Yepez puso el suceso en conocimiento de los diferentes medios de comunicación de la ciudad y ante nuestra organización gremial, para que se tomen medidas, previendo que situaciones de este tipo no lleguen a mayores consecuencias.

Reiteramos nuestro rechazo, puesto que algunos funcionarios públicos, atropellan a quien se encuentran a su paso, haciendo alardes, y no están preparados para las críticas. Queremos sentar precedentes para que este tipo de hechos no se sigan presentando, pues lo que se pretende es coartar la libre expresión de los comunicadores.

Por el respeto de nuestros derechos y la libre expresión.

Atentamente,

Junta Directiva Círculo de Periodistas de Valledupar, CPV

MELITZA QUINTERO SUAREZ

Presidenta

Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER.

La FECOLPER representa a más de 1300 periodistas en 22 departamentos del país.

Afiliada a la Federación Internacional de Periodistas, FIP

La FIP representa a más de 600 mil periodistas en 126 países.

Paramilitar desmovilizado reconoce asesinato de periodista en Tumaco, Nariño

0

Finalmente se esclarece el crimen del periodista Flavio Iván Bedoya Sarria, corresponsal del semanario Voz en Tumaco, Nariño, ocurrido el 27 de abril del 2001, gracias a la confesión del ex paramilitar Jorge Enrique Ríos Córdoba, según boletín de prensa de la Fiscalía General de la Nación, dado a conocer hoy.

Según explicó un Fiscal de derechos humanos, los autores de este asesinato fueron hombres al mando de Guillermo Pérez Alzate, entonces jefe del ‘Bloque Libertadores del Sur’ de las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia, hoy en una cárcel norteamericana tras su extradición.

Guillermo Pérez, alias “Pablo Sevillano”, confesó la autoría intelectual del homicidio del colega Bedoya, durante una versión libre ante un fiscal de Justicia y Paz desde la cárcel de Tampa, Florida. Allí, “Sevillano” señaló como partícipes en el asesinato a Jorge Enrique Ríos, alias “Sarmiento”, Orlando Contreras, alias “Kalimán”, y Henry Molina, alias “César”.
De los tres paramilitares señalados por “Pablo Sevillano”, Jorge Enrique Ríos Córdoba, acaba de acogerse a sentencia anticipada. Actualmente está privado de la libertad en la cárcel de máxima seguridad de Itagüi, Antioquia.

En el año 2007, el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas, Ceso-FIP, y la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe, FEPALC, solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, instar al Estado colombiano para que dentro del informe final de la Comisión de Reparación y Reconciliación, se incluyera un capítulo sobre la responsabilidad de los grupos paramilitares en delitos que afectaron la libertad de prensa en Colombia.

“La Federación Colombiana de Periodistas, saluda el esclarecimiento de los crímenes de nuestros colegas, pues, de esta manera, la sociedad avanza hacia el fin de la impunidad”, declaró Eduardo Márquez, Presidente de FECOLPER. “Sin embargo, hacemos un llamado al Estado para que incluya a las familias de nuestros compañeros muertos por la intolerancia, en el programa de reparación a víctimas de la violencia”.

fuente:
Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, La FECOLPER representa a más de 1300 periodistas en 22 departamentos del país
La FIP representa a más de 600 mil periodistas en 126 países

Translate »