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Foto tomada: google images

Cuando el periodista Rodrigo Callejas recibió una llamada, el pasado 20 de mayo, de un sujeto que se identificó como Luis Alfonso, comandante del Frente Tulio Barón de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, pensó que se trataba de una broma. Pero la siguiente frase, le confirmó que estaba frente a una amenaza, la segunda recibida este año: “Es en serio y escuche: usted se está metiendo con nuestra gente y por eso se va a morir”.

El día anterior, el colega había cubierto la visita del gobernador del Tolima al municipio de Fresno, 201 kilómetros al sur de Bogotá, y en horas de la noche, detectó a un hombre que ocultaba su rostro con la visera de una gorra, rondando el lugar donde se encontraba. Pero solo al momento de la llamada a su teléfono celular, entendió que podría tratarse de un seguimiento por parte de la guerrilla.

El periodista, sorprendido con la amenaza, preguntó a que gente hacía referencia. Entonces el comandante guerrillero mencionó dos nombres de habitantes de Fresno, prófugos de la justicia. Uno de ellos había sido condenado por rebelión, la semana anterior, hecho que el periodista informó a través del noticiero de Fresno Estéreo “Debate 5”, al igual que otra noticia relacionada con el crimen de un ganadero secuestrado en Murillo, adjudicado al grupo guerrillero por las autoridades

Finalmente, el hombre le dijo al periodista que tenían videos que lo mostraban conversando con enemigos de las FARC, entre ellos un jefe paramilitar.

“Hago un llamado a la guerrilla para que le ponga fin al hostigamiento contra nuestro colega Rodrigo Callejas”, dijo Eduardo Márquez, presidente de la Federación Colombiana de Periodistas, FCP. “Amenazar a un periodista porque cumple con su obligación de informar sobre fallos judiciales o sobre el resultado de las acciones guerrilleras o, simplemente, porque se reúne con fuentes antagonistas de uno u otro bando, es desconocer el papel de la prensa en cualquier sociedad”, agregó.

“Ustedes argumentan con la boca de un fusil, mientras los periodistas lo hacemos con la palabra. Así es que, con la palabra de los cerca de 1.000 periodistas afiliados a nuestra Federación y los más de 500.000 que hacen parte de la Federación Internacional de Periodistas, FIP, rodeamos solidariamente a nuestro colega y expresamos nuestro rechazo a todas las formas de intimidación, sin importar de donde provengan”.

La Asociación Nacional para el Desarrollo Social del Periodista, ANPRESS, es la organización a afiliada a la Federación Colombiana de Periodistas, en el departamento de Tolima.

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