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Foto tomada: google images

Cuando se dirigían a Toribío para realizar el cubrimiento del sepelio del comunero Luis Ever Vitonas Ramos, asesinado el pasado 24 de mayo, un miliciano de las FARC disparó, en repetidas ocasiones, contra un periodista indígena del Tejido de Comunicación de la ACIN y un miembro de la Escuela de Comunicación del norte del Cauca, ayer, 26 de mayo, a las 10 de la mañana.

Los colegas se movilizaban en su motocicleta, cuando al vadear un rio, fueron sobrepasados por una moto que paró metros adelante para que se bajara el conductor y realizara varios disparos.

Según relató a la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, uno de ellos, el periodista que conducía la motocicleta, aceleró entonces, pasó junto al sujeto, quien volvió a disparar -momento en que fue herido en un pie el miembro de la Escuela de Comunicación-, y solo se detuvo al frente de unas viviendas con la esperanza de encontrar protección.

Ahí fueron alcanzados por el criminal, quien les dio la orden de quitarse los cascos, tirar las maletas y bajarse de la moto. ¨Era un señor alto, gordo de ojos claros, mestizo. Nos iban a llevar, pues llegaron otros dos en moto; nos insultó, y nos preguntó por qué tomábamos fotos. Le pregunte quien era y él me respondió: “Soy de las FARC”. Entonces le dije que éramos del Tejido de Comunicación, pero no nos creyó¨, explicó el periodista.

Por suerte, justo en ese momento, llegó un miembro de la Guardia Indígena, quien se comunicó con el Coordinador General de la Guardia. Mientras se movilizaba al lugar la Guardia Indígena de Toribío, Tacueyó, San Francisco y  Huellas Caloto, los milicianos, huyeron del lugar.

En comunicado emitido el día de ayer, la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca ACIN, ACIN, Cxhab Wala  Kiwe, manifestó: “No podemos permitir que se sigan justificando todas las acciones de muerte en nuestras comunidades. Amenazan, intimidan y asesinan hombres y mujeres, hieren niños y pretenden callar la voz de la comunidad con las armas. Nadie tiene derecho a impedirnos caminar en libertad por nuestros campos y montañas, el territorio y la palabra como la vida no tiene dueños.

Ningún grupo armado respeta ni defiende la vida. Con sus acciones de muerte cada día fortalecen más y más la política de despojo y sometimiento. Los grupos armados al igual que los gobiernos están siendo útiles a quienes atentan contra la vida de los pueblos.

Por su parte, el Presidente de la FECOLPER, Eduardo Márquez, repudió este cobarde ataque que afecta el derecho ciudadano a la información: “Hacemos un llamado-exigencia a la FARC, para que cese sus ataques contra nuestros colegas indígenas y la población civil. En sus discursos, ustedes dicen luchar por el pueblo, pero en su práctica política atacan a los periodistas del pueblo”.

http://www.fecolper.com.co/alertas/20161-miliciano-de-las-farc-hiere-a-periodista-indigena-en-toribio-cauca

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