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‘Rating’ para todos

La semana pasada, la Superintendencia de Industria y Comercio abrió investigación formal contra los canales RCN y Caracol, Ibope Colombia y la Unión Colombiana de Empresas Publicitarias () por infringir presuntamente normas que garantizan la libre competencia.

Al ente de vigilancia lo preocupa un acuerdo hecho entre las empresas y entidades mencionadas para la realización de un estudio de medición de audiencias televisivas en el país.


Representantes de varios canales locales e internacionales, incluyendo a esta Casa Editorial, que es propietaria de Citytv, han expresado legítimas inquietudes sobre las características y alcances del convenio.

Según este, los dos canales privados financiarían la mitad del estudio de audiencias hecho por Ibope, decidirían la metodología y podrían determinar a quién vendérselo, en qué condiciones y a qué tarifas.

El problema radica en que la información proveniente de esas mediciones -el rating de los programas- es la base principal del mercado publicitario, que determina, a su vez, los ingresos en el negocio de la televisión.

No es la primera vez que los dos medios televisivos de mayor audiencia -aproximadamente un 95 por ciento de la TV abierta en Colombia- buscan el control de la única fuente independiente de medición de sintonías.

El año pasado, RCN y Caracol se retiraron del estudio Ibope para presionar la exclusión de la porción de la televisión por suscripción y así contar con ratings más favorables para la definición de la pauta.

El carácter duopólico del que gozan les permite imponer acuerdos de este tipo, convenientes para sus finanzas, pero nefastos para el resto de canales locales, regionales e internacionales.

Por fortuna, la Superintendencia de Industria y Comercio comparte las alarmas de una parte del sector al ordenar la apertura de la investigación por prácticas comerciales restrictivas contra estas empresas y algunos de sus directivos.

Lo que le preocupa a este ente de control es que el convenio podría terminar limitando el acceso de otros medios televisivos y empresas a la información sobre las audiencias, vital para su planeación económica y su supervivencia financiera.

Como RCN y Caracol pueden definir hoy las metodologías y establecer las condiciones de comercialización de estos estudios, semejante posibilidad es real.

Sin desconocer el derecho de defensa que tienen las dos empresas mencionadas, Ibope y la Ucep, se espera que los investigadores de la Superindustria tengan libertad y tranquilidad en el desarrollo de sus averiguaciones.

Como quedó demostrado en el proceso de licitación del tercer canal el año pasado -en el que participó el grupo Planeta, propietario de este diario-, los dos canales acostumbran desplegar sin rubor sus aparatos informativos a la par de sus baterías jurídicas y de cabildeo en beneficio de sus intereses legales y sus privilegios económicos.

Ojalá esta justa investigación no caiga víctima de una agenda noticiosa manejada por unos pocos.

Tales son los típicos fenómenos que genera la existencia de férreas estructuras duopólicas.

En el caso de la televisión abierta, es muy diciente la pobre oferta de canales que soportan los colombianos.

Países mucho más pequeños disfrutan de un abanico de opciones, entre las cuales el público tiene la potestad de elegir la programación que más le gusta, en un escenario de franca competencia.

Al contrario, en Colombia, los dos canales privados, propiedad de poderosos grupos económicos, protegen su rentable negocio al incurrir en prácticas censurables como la que es objeto de investigación, aparte de obstaculizar el trámite de la licitación para un necesario tercer canal.

Entre tanto, televidentes y anunciantes están obligados a ver un solo modelo de televisión, cuando piden a gritos más opciones y alternativas.

FUENTE: http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/rating-para-todos_7704027-1 

 

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