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Foto tomada: google images

Inmediatamente se despidieron los escoltas del DAS que lo protegen desde hace varios meses, el periodista Pedro Antonio Cárdenas fue interceptado por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta, hoy a las 2:20 de la tarde, y, tras encañonarlo con un revólver, tirarlo al piso y golpearlo, en pleno centro de Bogotá, le dieron la orden de no distribuir su revista en el municipio de Honda, Tolima.

“Gonorrea, no lo mato porque no fue eso lo que nos mandaron. Vengo a recordarle que la revista no puede circular en Honda”, le dijo el uno de los agresores. Entre tanto le apuntaba la cabeza con un revólver calibre 38, luego de darle varias patadas en la cara, mientras el periodista, tirado en medio de la calle, solo atinaba sino a mantener las manos en alto, a media cuadra de una estación móvil de la policía, en la calle 18 con carrera 13.

Acababa de llegar de una correría, por varios municipios, donde en su calidad de director, redactor y distribuidor de La Verdad, había vendido varios ejemplares de su revista. Los escoltas le habían pedido autorización para buscar ropa en sus casas, pues se aprestaban a viajar a Honda, justamente, para llevar La Verdad pero, por cuenta de los intolerantes que lo amenazan de manera continua, La Verdad no llegó a manos de los lectores.

Tan pronto los matones se retiraron en una motocicleta de color blanco, el periodista se refugió en un Centro de Atención Inmediata de la Policía, donde fue recogido por el Director del Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas y Presidente de la Federación Colombiana de Periodistas, Eduardo Márquez, quién constató los hematomas en el rostro del colega y lo trasladó a un lugar seguro.

En una separata especial de su última edición, la revista La Verdad, denuncia los presuntos vínculos y negocios de varios concejales y ex concejales de Honda, con alias El Costeño, cuando era comandante del frente Omar Izasa de las Autodefensas Unidas de Colombia del Magdalena Medio. Según el colega Cárdenas, este jefe paramilitar dio la orden de su secuestro, ocurrido el 12 de marzo del año 2003. Gracias a una rápida acción de la policía, el periodista fue rescatado en la afueras de Honda y detenidos sus captores.

“Queremos agradecer a la Policía de Bogotá por atender nuestro llamado y reforzar el esquema de seguridad de Pedro Cárdenas”, declaró Eduardo Márquez. “Sin embargo estamos muy preocupados por la manera como actuaron esos matones, pues demuestra que lo venían siguiendo, y sólo esperaban una oportunidad para actuar y dar su mensaje de terror”.

Finalmente, el dirigente periodístico destacó que con actos de barbarie como el cometido el día de hoy, además de llevar la zozobra a la familia de Pedro, una vez más, deja a los ciudadanos sin conocer información de interés, pocos días después que el llamado escándalo de la parapolítica dejó tras las rejas a cuatro ex alcaldes del norte del Tolima. “Cada vez que un periodista es perseguido y amenazado, pierde la sociedad, porque -como en este caso-, puede quedar a merced de políticos inescrupulosos que cuentan con un brazo armado criminal”, puntualizó Márquez.

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